Todo por Luxemburgo

Desde meses he estado viendo como viajar de Miami a Luxemburgo. Me quedaba la entrevista final con las autoridades para definir mi ciudadania luxemburguesa.

En si lo soy, lo he sido siempre. Solo que no lo sabia ni yo ni nadie mas que los que me antecedieron. Ahora esta claro, solo que falta un documento que finalmente lo certifique por escrito.

Asi que desde Miami a Londres fue la mejor opcion, y desde alli, a Luxemburgo.

De acuerdo a la informacion que tenia, lo ideal era ir solamente por un par de dias maximo, para asi evitar tener que hacer cuarentena en ningun lado.

Me saque el test del Covid, y por segunda vez en poco tiempo me dio negativo. Y si, me cuido mucho, ya estoy medio brotada de tanto usar la mascara pero estamos en tiempos inciertos y de crisis, solo sabemos que no sabemos.

Dentro mio temblaba, porque algunas personas decian que no era permitido, otros que si. Pero lo concreto es que nadie, ni el mismo Ministerio de Justicia de Luxemburgo, me aseguraba nada, muy por el contrario se encargaban de tirarme la moral al piso diciendo “no es el momento de viajar”

Pero cuando sino?! Hace un anio que estoy haciendo tramites, hice montones de viajes, y trabaje muchisimo para eso y perderlo todo por la pandemia??

No, no era posible. Iba a hacer todo lo que estuviera a mi alcance y mas tambien, pero siempre dentro de lo permitido.

Ya desde la maniana temprano comenzo lo que seria un dia inolvidable. Habia programado un Uber el dia antes, pero una vez mas en la misma semana, el conductor se perdio, podia ver en mi celular que tomo el camino equivocado y el tiempo pasaba y yo tenia que tomar ese tren!

Rece para que apareciera un taxi, puesto que por mas que le escribia, el Uber se iba por cualquier otro lado.

Milagrosamente aparecio un taxi conducido por una simpatica mujer que me hizo llegar a la estacion de trenes de Londres.

Asi que, luego de varios controles exhaustivos pero ninguna pregunta, me fui a mi enigmatica Luxemburgo. El tren esta vez, se detuvo mas de lo debido en una ciudad en Belgica y estaba llegando tarde a Bruselas, para de alli tomar el otro tren hacia Luxemburgo.

Cuando me di cuenta que faltaba tiempo para llegar y solo quince minutos para tomar el otro tren, corri a avisarle al guardia, y en este caso, ella, empezo a hacer llamadas, pero ya era tarde para detener el otro tren.

Me dijo “ni bien lleguemos en unos diez minutos, vete a la estacion 11, si empezas a caminar ya mismo hacia el primer vagon y luego ni bien se detenga el tren, corres a esa estacion, quizas lo pudieras alcanzar” y asi hice.

Corri! y alcance a entrar al tren justo antes de que saliera. Yo habia conseguido una muy buena tarifa para primera clase, pero me subi al ultimo vagon, clase comun.

Senti tanta alegria que no se como explicarlo. Me acordaba de las palabras de un sabio que conoci hace muchos anios, el Padre Moreno, decia, “subete al tren de la vida aunque sea en el ultimo vagon”.

Igualmente estaba un poco preocupada, no sabia que pasaria. En estos tiempos aunque tengas nada que ocultar y no hagas nada malo te sientes como que hacer algo un poquito fuera de lo que ahora se llama “normalidad” es prohibido, que cosa tan terrible, algo que antes era tan comun! como es posible?

Finalmente llegue a Luxemburgo, que emocion! y alli buscando el cartel en la estacion de trenes, para sacarme una foto, me estaba esperando mi novio frances al que no veia desde tiempo.

Las lagrimas caian por mis mejillas, yo estaba muy estresada y verlo alli, que habia viajado solo para sorprenderme me parecia una fantasia.

Ahora no solo tenia que ver a quienes decidirian si todos los requisitos pedidos estaban en orden sino tambien me debia una larga charla con este hombre tan especial en mi vida y al que solo habia visto una vez en este 2020 gracias a la pandemia.

Una gran prueba.

Yo no sabia que me iban a preguntar. Si de mi vida, si de la historia de Luxemburgo, si quien era el Gran Duque, o el primer ministro, solo se que me olvide de todo tan pronto llegue y habiendo pasado todo lo que describo aqui.

Debia encontrarme con la traductora oficial de mis documentos que me entregaria en mano todo para ser presentado al otro dia. Tenia que revisar y prepararme y a su vez tenia a este hombre en frente a mi, que habia hecho un largo viaje solo para verme.

Todo en veinticuatro horas!

Fue bueno todo, quizas me hubiera gustado sentirme mas linda, mas arreglada, en si parecia que venia de la guerra, ademas me habia vestido como para ahuyentar a cualquier posible interesado en mi, o asustar a cualquiera con mala intencion.

Asi me pasa, cuando tengo algo importante que hacer, me aseguro de ponerme mi peor mascara para que me dejen tranquila.

Y asi llego el momento de la entrevista. El agente, un muchacho tan joven y tan buen mozo como antipatico. Me empezo a pedir los documentos con la firme conviccion que no los tendria conmigo. Y poco a poco fui dandoselos todos. Pero oh! despues de conocereme la historia de mis tatarabuelos, bisabuelos y demas, faltaba la partida de naciemiento oficial, no copia de mi abuela y la traduccion de la partida de nacimiento de mi papa.

Pero si yo la habia llevado a otra entrevista anterior! porque me la volvian a pedir? Se lo dije, y el agente me respondio: “A mi no me importa lo que hiciste ni donde esta, yo la quiero aqui ahora”

Yo empece a llamar y mandar mails a mi traductora que en ese momento no me contestaba, estaba tan nerviosa!. Y tenia lo de mi papa, pero no traducido. Pero es que no me lo habian pedido antes? Por que salieron ahora con eso?

Justo con mis seres mas cercanos, los mas conocidos, los entraniablemente amados!

Finalmente me dijo, “Mira, solo te falta eso” porque todo lo demas que me pedia se lo iba dando. Era mucho. Y tambien me dijo “Solo envianos eso y no tienes necesidad de regresar”

le pregunte: “puedo regresar hoy si lo consigo?” y me dijo que si.

Sali volando de ese edificio en el centro de la ciudad, y alli vi que la traductora se estaba tratando de comunicar conmigo, mientras mi novio me esperaba afuera viendo mi cara de stress/

Ella, la traductora, no podia creer lo que yo le contaba, y como tiene gente amiga muy influyente, me dijo que me tranquilizara que todo se resolveria.

Pero a estas alturas, esas palabras para mi, son dificiles de creer. He pasado demasiadas batallas. Yo debia resolver esto alli mismo.

Asi que me fui al Ministerio de Justicia, donde yo habia presentado todos los documentos anteriormente. Era lejos, y era bueno que mi novio hubiera traido el auto, asi que me llevo a toda carrera alli.

Llegue y pregunte por la persona que me habia atendido anteriormente, y a los pocos minutos, el aparecio y me hizo pasar al despacho.

Me dijo; “Todos los documentos aqui presentados, quedan aqui y no se pueden mover”, yo le dije, “Mire, yo me he atravesado mares en plena pandemia, yo no me voy hasta conseguir estos documentos. No es justo que en la otra oficina me pidan lo mismo que ya presente y mi pais de origen, Argentina, esta bajo la cuarentena mas larga del planeta. No puedo obtener esos documentos ahora. Se lo pido por favor”

Yo estaba dispuesta a hablar con el Duque, con el Presidente de Argentina o con Trump. Ya no tenia miedo a nada. Yo tenia que conseguir lo que tanto me costo y que me pertenece por derecho.

Finalmente el me dijo: ‘Nunca he visto a nadie tan tozudo e insistente. Siempre eres asi?” y le dije orgullosamente “si!”

Entonces fue a hablar con alguien dentro de esa Oficina, y luego de una hora aparecio con los archivos. Una gran carpeta con todos los documentos presentados.

Y alli estaba la partida de nacimiento oficial de mi abuela que el otro funcionario requeria, asi que alli mismo le hicieron copias, llamadas, mails y horas mas tarde me la entrego en mis manos para llevarla de nuevo a aquella dependencia.

Asi lo hice, solo faltaba la traduccion de lo de mi papa, que se me explico que anteriormente no era un requisito pero ahora si.

Para esto la traductora estaba haciendo todo lo posible para ayudarme. Quedamos en que ella traduciria lo requerido y me lo enviaria la proxima semana alli.

Pero quedo tan precoupada al sentirme estrasada, que la tradujo inmediatamente, pero para mi ya era tarde, yo me habia apurado a tomar el tren de regreso a Belgica para poder volver a Londres.

Mi novio se habia vuelto enojado porque no acepte irme con el en ese momento. Es que yo tenia demasiadas cosas pendientes. Entre ellas, hacer una pintura para un nuevo cliente en Londres, una clinica de alto nivel en el centro londinense y tenia que concentrarme en terminar mi libro entre otras cosas, no podia distraerme.

El punto es que justo en el momento de subir al tren, la traductora me dijo: “Tu documento esta listo, puedes venir a buscarlo y aun estas a tiempo de llevarlo a la oficina que lo requirio”

Pero era demasiado tarde, mi tren acababa de salir y aunque bajara en la proxima estacion ya no habia tiempo puesto que todo cerraba pronto.

Quedamos en que ella lo mandaria a la semana siguiente.

Yo me volvia a Bruselas a dormir alli en un hotel cerca de la estacion para de alli tomar el avion a Londres al dia siguiente. Mi novio me habia dicho que era peligrosa el area y yo no veia las horas de ya estar en mi habitacion y descansar.

Encontrar el hotel fue todo un tema. Ciertamente era otro mundo ese lugar, me senti insegura desde el primer momento. Y estaba anocheciendo, pero de acuerdo al sitio web eran solo tres minutos de la estacion.

Sali por la puerta y no lo sabia. Estuve quince minutos caminando mientras mi Google maps se volvia loco porque eran todas diagonales, hasta que el miedo aparecio y decidi llamar un Uber, y asi llegue al hotel.

En si era un apart hotel, es decir que era casi un hotel… No habia nadie en la puerta y estuve un rato tocando el timbre. Finalmente aparecio el encargado, muy simpatico pero claro, diferente, como todo alli.

Me explico las reglas que yo ni escuche, solo queria comer , baniarme y dormir. Vendian cerveza pero no agua. De comida solo pizza, entonces encargue lo que me ofrecio y pregunte donde conseguir agua.

Me dijo que al frente habia un mercado que estaba por cerrar. Me apresure y consegui el bendito agua pero a la hora de pagar, no aceptaban mi tarjeta y no tenia efectivo.

Me dieron el agua igual.

Regrese al hotel y la cerveza era muy dificil de abrir asi que le pedi al mismo hombre que me recibio que la abra. Justo estaba atendiendo a un moreno que habia llegado.

Lo dejo de atender solo para ayudarme con la cerveza, y por supuesto al abrirla, salio cerveza por todos lados, y dejo un gran charco en la recepcion.

Todos nos reiamos.

Asi fue mi recepcion en Bruselas. Al otro dia otro Uber me llevo al aeropuerto y de alli a Londres.

Grande fue mi sorpresa al ver tanta cantidad de gente, como en las mejores epocas. Y una larga cola para pasar por el chequeo de pasaportes.

Asi hubo varios chequeos exhaustivos. Yo seguia preguntandome si todo estaria bien.

Finalmente llego la hora de partir, yo estaba primera en la linea para subir al avion y cuando me di vuelta vi todos, el noventa por ciento de los pasajeros eran morenos, me llamo mucho la atencion. No sabia que era asi en Brusellas. Se notaban de otra cultura.

Con colores llamativos, y algunas mujeres con un estilo tan chic que yo me sentia de nuevo la campesina venida de los campos enterrianos.

Al llegar a Londres, finalmente, ahi si, sucedio lo que yo me temia. Esta vez mi pasaporte fue rechazado por la maquina automatica, y fui derivada a un oficial que me dijo que debia llenar un largo formulario con todos mis datos y quedarme en cuarentena.

Aqui estoy, escribiendo mientras repaso en mi mente todo lo sucedido y preguntandome si hice lo correcto en regresar a Londres.

Mientras tanto coordinando para que la traduccion del documento de mi papa llegue a manos de quien lo requirio. Justo en la semana en que mi viejo amado cumpliria anios.

De nada habia servido hacerme tantos Covid tests, a ellos no les interesaba. Me dijeron que habia gastado en vano, que las reglas eran entran y quedarse encerrado por quince dias y asi lo hice.

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Londres