Rescatando mis cosas

Tenia que ir a buscar mis cosas a Roma. Había dejado un deposito con mis pertenencias a finales del 2019 pensando que volvería a instalarme alli ni bien tuviera mis papeles europeosresueltos. Mientras tanto era mas conveniente tenerlas alli que pagando un apartamento en el cual no podia estar.

Lo que nunca pense era que se venia una pandemia, como todo el mundo. Así que mis pinturas y pertenencias estuvieron en el deposito mas de un anio.

Yo no había producido dinero en toda la pandemia, y mis ahorros escaseaban. Así que tenia que sacarlas de alli y llevarlas conmigo.

Estaba segura que meinstalaria en Luxemburgo, que todo me seria mucho mas fácil, que encontraría mi lugar y mientras tanto me quedaría en la “casa de los gatos”

Busque incansablemente gente me ayudara, pero no era tarea fácil. Era mucho lo que había que trasladar y el servicio no era económico.

Sumado a esto, tenia mi ex novio, obsesionado conmigo, luego de nuestra ruptura, al punto que me daba miedo ir por alli, y hacerlo sola.

Tenia que tener conmigo alguien mas. Mis amigos estaban en otros lados, y nadie podia hacerlo.

Llame a todas partes, hasta estaba dispuesta a contratar un especialista en seguridad.

Finalmente, luego de muchos llamados, y de preguntar a cuanto conocido tuviera, decidí contratar a un taxista que me esperara en el aeropuerto y que me acompañara.

Y consegui una compania que me brindaba un chofer con el camion para la mudanza quien también me ayudaría a cargar las cosas.

Si, mi presupuesto era muy limitado, no podia contratar mas gente, era lo mejor que podia hacer dadas las circunstancias.

Así que me fui a Roma a buscar mis cosas.

Había sacado tickets para ir y regresar el mismo dia, en pocas horas.

Espere ansiosamente en el anden junto a otras cincuenta personas. Finalmente nos avisaron que el tren no vendría. Y ya que había coordinado todo con mi taxista y el servicio de mudanza. No podia ser, y con todo el estrés que yo ya tenia encima.

Pregunte a un guardia alli si sabia de algún tren que fuera a Roma pronto y me dijo que en otro anden iba a salir uno hasta una ciudad cercana y que alli podia hacer combinación. Como corri!, hasta quedar sin aliento. No podia permitir demorarme, todo estaba perfectamente sincronizado, el taxista y el chofer de la mudanza, no yo tenia que irme inmediatamente.

Logre treparme en ek tren que ya salía, y una vez alli, me dijeron que efectivamente podia hacer la combinación, pero que debía esperar dos horas en Metz, donde este paraba.

Urgentemente tuve que llamar a mi gente y decirles lo que estaba sucediendo. Cuantos nervios!

en pleno verano donde la ciudad estaba vacía y lucia casi deprimente.

Me vesti toda de negro con una gorra en la cabeza y botas de lluvia. Tenia que pasar lo mas desapercibida posible.

Tanto me había perseguido mi ex novio, tantas llamadas de distintos teléfonos al tenerlo bloqueado, mails y ademas comentarios de mis amigos, que estaba aterrada.

Lo hice tan bien, que el mismo taxista que me esperaba en la estación de Paris, aun estando frente mio, no me veia.

Tuve que mover los brazos y decirle , “soy Yo” para que me viera.

Pero no hizo comentario alguno en ese momento por supuesto, me llevo y quedo esperando mientras el del camion y yo, cargábamos las cosas.

Eran muchas, realmente, hubiera necesitado mas ayuda. Pero era lo que era, y había que hacerlo.

El deposito estaba en un subsuelo al que se accedía con un código por el elevador. Luego había que caminar como una cuadra, para llegar hasta donde se encontraba todo.

Como corrimos, bajamos a toda velocidad, cargábamos un carro y luego a empujarlo y llevarlo arriba para cargar el camion. Realmente era una mudanza grande.

Me preguntaba por que tengo tanta acumulación de cosas, y siempre me ha pasado lo mismo, tiendo a juntar cosas que me gustan y como me muevo frecuentemente se hace todo mucho mas complicado.

Terminamos en menos de una hora, el camion se fue y mi taxista me llevo de nuevo a la estación de trenes.

Entonces en el camino se atrevió a preguntarme que me pasaba, me dijo que parecía que yo estaba en una misión y en realidad así era. Mi misión era mover mis cosas rápidamente e irme de alli.

De esa ciudad que tanto amaba y que sin embargo a ese momento, me era imposible quedarme.

Nuevamente en la estación, pregunte por un tren a Luxemburgo, y justamente salía en ese momento, así que otra vez corri, pero esta vez, los guardias no me dejaban entrar porque el ticket electrónico que recién había comprado no aparecía en mi teléfono.

Fueron unos minutos que parecían horas, yo queria irme. Les pedi que por favor me dejaran subir, pero ellos, insistían en que debía de encontrar ese ticket en la aplicación del teléfono. Finalmente una mujer que trabajaba en la estación , me pidió el teléfono y lo encontró. Salte en el tren que ya estaba en movimiento.

Hacia muchísimo calor y yo con mi vestimenta de negro y de lluvia, imagino que debía parecerme la mujer araña.

Ni bien pude, fui al bannio y me saque las botas y el gorro y los deje alli, en el tacho de desechos.

Así queria dejar esta etapa detrás. Queria olvidarme del dolor y de toda la angustia vivida.

Pocas horas mas tarde llegue a Luxemburgo, con la tranquilidad de haber cerrado un capitulo, claro, yo no sabia que se abría otro y que no iba a ser tan fácil…

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