Mi Papito

Creo que me enamore de mi papa desde que abri los ojos. Y el tambien de mi. Si, suena como complejo de Edipo, pero es un amor sublime. Mi papa era el hombre mas especial del mundo para mi y creo que para mucha gente, ni hablar de mi mama, aunque ella siempre renegaba porque el era muy carismatico e inocentemente seductor con su simpatia y amabilidad.

Inevitablemente era alguien que hacia que toda reunion fuera divertida.

El me vio hermosa siempre, y yo no lo era. Mi mama muchas veces se encargaba de recordarmelo, pero el no necesitaba ni decirmelo, se le leia en la mirada.

Haria cualquier cosa por mi. Cuando yo era chica el era lechero en una epoca, y me llevaba con el a repartir la leche, y en cada almacen que llegabamos, yo queria algo, asi que tenia que comprarme desde alguna pulsera de plastico para nenas hasta chupetines. Volvia y decia con esta chiquita no se puede, pero estaba feliz de que estuviera con el.

En la adolescencia tenia carniceria y mas logro comprar su propio campo, asi que yo iba con el a los remates de vacas, y a las carreras de caballos. Siempre yo era una de las mejores alumnas en la Escuela, pero siempre habia algun tiempo entre mis actividades, para acompaniar a mi papa. Aunque sea cuando se iba a trabajar corria una cuadra al lado de su auto mientras se iba.

Yo era algo asi como la “tomboy” en Ingles. La chica que hacia actividades de varones, sin dejar de ser mujer. Quizas, eso me preparo para enfrentar muchisimas cosas mas tarde.

Nunca olvidare cuanto me arrepenti aquel dia que me llevo a la Municipalidad del pueblo, donde los mejores alumnos eran llevados a un acto presidido por el Presidente Videla, Dios mio, no teniamos idea de lo que estaba pasando en el pais en ese entonces, pero alli estaria yo, y mi papa me llevo en su jeep rojo, bien de campo, hoy en dia pienso que era muy lindo, pero en aquel entonces pensaba que era de campesinos, y me daba verguenza, hasta le dije: “Por que me trajiste en esto si tenes otros autos?” Yo iba a una Escuela religiosa que era de categoria, y como iba a estar en eso, claro mi ignorancia hizo que no me dara cuenta que era el quien pagaba. Asi que al bajar no le di el beso en la mejilla como siempre. Hasta el dia de hoy me acuerdo de eso. No podia disfrutar nada pensando en eso. Cuanto me arrepenti ese mismo dia. Fue una gran ensenianza.

Cuando termine la Escuela, ya tenia todo listo desde meses antes para irme de la ciudad a estudiar, una pension pagada en Parana, Entre Rios, para ser traductora de Ingles. Cuando llego el momento, mi papa se enfermo de gravedad, y tuve que hacerme cargo de su carniceria y de sus empleados, llevandolos a trabajar al campo. Alli aprenderia muchas cosas mas.

Tenia solo dieciocho anios, pero sabia desenvolverme muy bien. Y yo solo queria que mi papa se pusiera bien, a esos momentos luchando por su vida en un Hospital de Buenos Aires.

Regreso un tiempo mas tarde pero ya yo habia perdido mi anio en la Universidad asi que me quede con el trabajando.

Siempre eramos muy complices, charlabamos mucho. Mirabamos programas politicos hasta tarde en la noche y hablabamos de todo.

Al anio siguiente me fui a Santa Fe, del otro lado del rio, ya no era Parana, y ya no era solo Traductorado sino Abogacia, y tambien incursione en la moda, y desde entonces se abrio otro camino en mi vida.

Un anio mas tarde tuve que regresar a mi ciudad, ya que un noviazgo con alguien obsesivo del cual tuve que huir, y mis pobres resultados en los estudios hicieron que tuviera que abandonar la ciudad y ese camino emprendido. Alli estaba mi papa, acompaniandome.

Mi recorrido es mucho mas largo y seria compartido en otro libro, pero digamos que anios mas tarde regrese a Concordia, luego de haber andado por otros lados, y alli abri una Escuela de Modelos. Mas tarde organice grandes desfiles y puse un programa de TV.

Claro, mi papa estaria presente en cada cosa que necesitara, desde prestarme sus autos, a los que siempre algo les sucedia conmigo. Desde pequenios choques hasta otros temas. Me regalo uno pero lo vendi y asi, yo era muy inquieta y el estaba siempre alli, dispuesto a comprenderme y ayudarme a crecer y preparandome para volar.

Me decia: Yo te doy esto. Yo hago esto hoy por vos y vos haces lo que te parezca, pero sos la responsable de lo que decidas hacer, no vengas luego a pedirme nada porque te recordare lo que te estoy diciendo ahora. Sos responsable de tus actos.

Y lo cumplia, aunque siempre de alguna manera me ayudaba.

Me ensenio mucho. Pero se fue demasiado pronto. Tenia sesenta y tres anios, cuando murio de un ataque al corazon en plenos preparativos para el dia del Padre.

Ese dia decidi que me iria del pais. Que mi tiempo de volar habia llegado. Aunque antes iba a ayudar a mi mama y hermano en todo lo que pudiera e iba a dejar las cosas de mi papa en orden para que ellos vivieran bien. Y asi lo hice por un anio mas.

En el dos mil parti para Estados Unidos, y cambie mi vida. Otro capitulo empezaba. Pero mi papa siempre estaria conmigo. Mas tarde supe que no solo el sino, todos los que lo antecedieron.

Nunca estuve sola, mi papa siempre me protegio. Con el aprendi acerda de generosidad, la calidez de una sonrisa, y de tener clase aun en el campo. Un hombre que podia entender a los mas pobres y darles una mano y brillar entre los mas destacados.

Si, el me preparo para salir al mundo y dejar los miedos de lado. El me abrio la puerta de todo un mundo que yo no sabia que existia.

Previous article

Volver a mis ancestros

Next article

Mamita