Chanel

Trabaje muchisimos anios como modelo. Empece mi carrera en Santa Fe, Argentina. Habia ido a estudiar Derecho, y tenia poca autoestima, mucha altura y poco peso. Decidi hacer un curso de modelos a escondidas de mis padres, que me enviaban el dinero justo para pagarme la pension donde me hospedaba, comida y estudios.

Habia perdido el envion inicial ya que al finalizar el colegio cuando tenia todo listo para irme a estudiar, mi papa enfermo gravemente, y tuve que ocuparme de la carniceria y el campo, con todo lo que eso implica.

Una jovencisma mujer que terminaba mis estudios exitosamente, con grandes planes de carrera universitaria, cambiados de la noche a la maniana, para hacer tareas basicamente masculinas.

Ya al siguiente anio, luego que mi papa ya se recuperara, llego mi turno. Pero ya nada era lo mismo, mis companieros de escuela que habian ido a estudiar ya estaban encaminados y yo sentia que venia atras, que habia perdido un anio. Que error!!!

La vida me habia regalado tanto ese anio, pero yo no lo veia asi. Solo queria verme linda, queria cristalizar mis suenios de destacarme por mi belleza, cosa que nunca habia podido hacer antes.

Me sentia fea, y la forma de destacarme era ser una alumna brillante, pero eso no me alcanzaba. Yo no era una intelectual. Lo hacia por obligacion y porque de alguna manera queria llamar la atencion.

Asi que empece mis clases aprendiendo de pasarelas, fotografia, y un mundo completamente diferente al que yo habia vivido el anio anterior. Ademas me puse de novio con un muchacho tan guapo como loco, pero claro, no lo sabia en ese entonces. Quizas era la bebida u otras cosas en sus salidas de juergas.

Queria llevarme el mundo por delante, no solo que asistia a clases de Derecho y modelaje, sino tambien cursaba la carrera de Traductora de Ingles. Era una locura, no tenia tiempo para estudiar. Solo cursar clases y correr de un lado a otro.

Asi que poco a poco empece a faltar a los examenes, a no presentarme, a mentirle a mis padres y me veia triunfando en el mundo de la moda, aunque aun no era muy bella, solo atractiva, delgada y alta, y aun mi autoestima era baja.

Mas tarde deje mis estudios, me fui de la ciudad, y tuve un gran recorrido que continuare sino en otro capitulo, en otro libro.

Forme mi propia Escuela de Modelos y mis programas de television en Entre Rios, Argentina, mientras tenia participaciones en programas de tv nacionales y trabajaba como asistente en agencias de modelos famosas. Asi pude ayudar a mi hermana, que si era hermosa, y pudo hacer una gran carrera de modelo que la llevo a las tapas de revistas y a viajes por el mundo.

Ella tenia la vida que yo soniaba para mi. Pero yo seguia alentandola, al punto que llego a enojarse mucho conmigo porque no era lo que ella queria para si misma. No disfrutaba ese mundo de luces y glamoroso que a veces puede ser frio y cruel.

Nunca pense que pudiera hacer realidad mis suenios. Ya era grande, despues de los veinticinco una modelo es casi considerada vieja. Ya era tarde para mi. Hasta que mi papa fallecio y ahi fue cuando desplegue mis alas.

Entonces habia pasado los treinta, pero sin embargo, pude empezar una gran carrera de modelo en Miami. Claro, me costo, empece poco a poco pero lo logre, tenia desfiles de modas todas las semanas, y mis participaciones en television eran cada vez mas frecuentes.

Hacia todo lo que me gustaba y me pagaban muy bien por ello. Asi un buen dia, una modelo que no podia hacer un trabajo para una tienda de alto nivel internacional, me pregunto si podia reemplazarla, y asi lo hice.

Desde ese dia, me contrataron para ser la modelo de esa tienda, y alli, entre por la puerta grande a ese mundo glamoroso con el que soniaba. Solo que no era tan real para mi, porque solo tenia el gusto de usar las joyas y vestidos que luego otras mujeres podian comprarse. Pero yo las disfrutaba en el mientras tanto. Era una princesa por momentos.

Asi lo hice por varios anios, hasta que lo deje todo para casarme e ir a vivir en el medio de la nada.

Luego de mi divorcio volvi al ruedo, pero yo no era la misma. Ni nada era lo mismo. Los programas de tv en los que participaba ya no estaban al aire. Algunas tiendas que me conocian muy bien habian cerrado, y las grandes tiendas contrataban a modelos jovencitas y mas bellas que yo.

Me habia transformado en una mujer mas madura, aun bella, pero no tan delgada ni tan joven como antes. Entonces, empece a buscar la forma de reinventarme, mientras seguia desarrollando mi nueva pasion, la pintura.

Una de las tantas cosas que hice fue trabajar unos dias en la famosa tienda Chanel en Miami. Entre por recomendacion. Era, quizas lo es? para los empleados, un honor trabajar en tan prestigiosa marca, ademas, muchos famosos aparecen por alli constantemente.

Para mi era aun peor que modelar donde podia fantasear un rato que lo que mostraba era mio, aqui debia estar a dispocision de los exigentes clientes que saben todo de la marca y de como ser atendidos.

Debia estar siempre impecablemente vestida de negro, parada, y de ser necesario, servir champagne a los mas exquisitos. Sentia una gran frustracion, yo queria estar del otro lado, del otro bando. Queria tomarme el champagne y disfrutar de las prendas.

Con que alegria me compre el primer delineador de ojos de Chanel. Pero no sabia nada. Los clientes venian y pedian el perfume x y la crema tanto, y yo no sabia de que me estaban hablando. Lo peor es que no me interesaba, no queria estar ahi, asi que cuando me explicaron rapidamente la historia y demas detalles, no preste atencion.

Logicamente, no estaban muy contentos conmigo y a mi no me importaba. Demas esta decir que mis companieras de trabajo se sentian como reinas porque trabajaban alli desde hacia anios, pero yo no tenia esas asporaciones. Poco tiempo mas tarde, me fui por decision propia.

Chanel volvio a aparecer en mi vida cuando me mude a Paris, pero aun no podia comprarte ni tenia quien me regale una cartera o alguna ropa de Chanel sin embargo, sabia que tenia que esperar, que algun dia iba a ocurrir.

Entonces, hace pocos dias, aqui en Luxemburgo, para mi cumpleanios, mi amado que vino a visitarme, me sorprendio llevandome a Chanel, alli, no solo pude saborear una deliciosa copa de champagne burbujeante, sino que pude probarme ropa y modelarla para los alli presentes y finalmente el me regalo la deseada cartera Chanel que solo me llevo veinte anios de espera.

La gentil y simpatica seniora que nos atendio, me regalo ademas un hermoso bouquet de rosas que hizo ese momento mas especial aun. Yo no sabia que habia todo un protocolo a seguir, donde ademas debia poner mi nombre en un cuaderno.

Nunca, bajo ninguna circunstancia dejemos de soniar. Puede que esos suenios se hagan realidad.

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